Hace años ya está instalado el debate alrededor de un símbolo que nos represente afuera como país, para que los habitantes del resto del mundo asocien a Chile con algo más que Isla de Pascua (en el mejor de los casos) o inestabilidad política (en el peor). Se beneficiarían todas las industrias de Chile que dependen de compradores en el exterior - la vitivinícola, la salmonera, el turismo receptivo, la frutícola por nombrar solo las más emblemáticas. Pero por lo pronto, es necesario crear al menos un sello "Made in Chile" para el turismo receptivo.
Aqui una idea que no cuesta mucho implementar y cuya efectividad ya está demostrada en otros paises que lo necesitan mucho menos que nosotros: Nuestra bandera chilena!
Cuando uno va a un centro de esquí en Europa encuentra siempre una bandera del país en cada estación base de andarivel. Es así en Italia, es así en Suiza, es así en Francia etc. Así en un paisaje tan lindo, disfrutando de un deporte tan agradable, y muchas veces en un ambiente lleno de turistas de otros paises que hablan en otros idiomas, en todo momento se le recuerda al deportista que está disfrutando de estas maravillas en (por ejemplo) Italia.
De la misma manera, para los que han visitado las viñas del valle de Napa, en California, verán que en la mayoría de las viñas hay un mástil con una gran bandera norteamericana flameando con orgullo. Así cada turista que se toma una foto en el frontis de la viña aparecerá inconfundiblemente la bandera norteamericana como recordatorio que eso fué parte de su viaje a California.
El criterio también vale para el incipiente turismo médico - si la Clínica Las Condes estuviera en Estados Unidos, sin duda tendría la bandera norteamericana frente a la entrada principal.
Somos bien patriotas en los dias del 18 de Septiembre, pero más allá de si estamos de acuerdo en ser más o menos nacionalistas, deberíamos preocuparnos de usar nuestra bandera como un "Made in Chile" para el mundo de los servicios.
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