Señor Director:
Medidas para las PYMES – ¿rescate para empresas en agonía o incentivos para el emprendimiento fresco? Queremos un país lleno de jóvenes que como su máxima aspiración quieren ser empleados de las grandes empresas o lleno de jóvenes con esperanzas de establecer un negocio próspero y dar trabajo a otros?
Mucho se ha hablado en estos dias de las PYMES y de todo lo que hay que hacer por ellas. Sin embargo, a la luz de los resultados el debate se ha centrado claramente en las PYMES que ya tienen cierta antiguedad, y que luchan por sobrevivir ante las condiciones adversas con las que se han ido encontrando. Seguro las rebajas de deudas tributarias son un gran alivio para estas, pero poco y nada se hace por incentivar a la empresa en el origen mismo de la palabra, es decir en el emprendimiento nuevo.
Lo que realmente AGOBIA al pequeño empresario chileno, y especialmente el los primeros años de un nuevo emprendimiento, es la enorme maraña burocrática que hay que surtir en el cumplimiento de la ley en los aspectos tributarios, laborales y municipales. En las grandes empresas hay alguien encargado de solucionar cada uno de estos temas y es parte de sus gastos generales. En las PYMES, y especialmente en los nuevos emprendimientos, es el mismo gestor quien tiene que lidiar con todas esas instancias, haciendo filas eternas, sorteando las evidentes contradicciones entre las exigencias entre un organismo y el otro, y gastando así una parte importante de su valioso tiempo en esto, en vez de dedicárselo a su aún precario negocio. Es indispensable la creación de un estatuto especial para las empresas nuevas, de estas características, que les permita cumplir con todos estos requisitos en forma simplificada. Esto podría ser durante algún tiempo, digamos los primeros cinco años, en que el negocio demuestre su real factibilidad, o que logre un determinado nivel de renta líquida al emprendedor.
Por el lado del gobierno hay muchas maneras de simplificar los trámites para pequeñas empresas. El SII, cuyo sitio fue pionero hace años al introducir las declaraciones por internet, se quedó virtualmente dormido en sus laureles. Para usar las declaraciones del sitio como empresario hay que tener como mínimo un postgrado en contabilidad, cuando hoy está la tecnología para llevarle la contabilidad a las PYMES en línea, con formularios en línea intuitivos, que puedan ser llenados por personas no expertas.
Otro ejemplo similar es el de PREVIRED.COM. Hace años fue un gran avance; hoy debería ofrecer la emisión de contratos tipo en línea, liquidaciones en línea, finiquitos en línea, en fín, todo lo relacionado con el personal debería poder llevarse ahi, con enlace directo con el SII para la parte contable. En cambio, el sitio sigue requiriendo de la intervención de especialistas para poder “cargar” las planillas. Ni hablar de lo que sucede si el pequeño empresario se llegara a olvidar de hacer el pago antes de la medianoche del 10 – toda la información desaparece como por varita mágica y a hacer las filas en todas las instituciones por separado. Dira usted – hay cosas que no se pueden olvidar – pero, nuevamente, hay que ser pequeño empresario para saber de todas las cosas que hay que acordarse, y que todas dependen de uno.
No solo el gobierno sino hasta los grandes empresarios parecen haber olvidado esto hace mucho tiempo. Como botón de muestra el servicio de Certificación de Origen que está en manos de la SOFOFA. Cualquier PYME que quiera aprovechar el tratado de libre comercio con la Unión Europea debe presentar físicamente una cantidad de formularios en una ventanilla sin número, en un lugar sin estacionamiento, y en horarios específicos. Los formularios no pueden ser llenados en línea e impresos, no, deben ser llenados a máquina y los fomularios que para descarga en línea están con errores de formato. Está claro que para quien tiene secretarias que luchen con los formularios, y juniors que se queden horas esperando en ese inhóspito lugar, no le importa. Pero para quien tiene que hacer esos trámites personalmente, es sentir que le ponen rocas en el camino.
Creo que para potenciar el emprendimiento en nuevas PYMES hay que hacer un verdadero esfuerzo reduciendo burocrácia tanto en el sector público como en el privado, antes que tomar grandiosas medidas que van solamente en beneficio de empresas que ya tienen historia y tal vez solo sean parte de la historia.
Carta enviada a La Tercera